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El día de Bibiana Aído

Por Rocío Antoñanzas

EFE

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, se ha convertido en protagonista del acto central del Día Internacional de la Mujer que ha organizado el Gobierno y en el que ha arrancado el mismo número de encendidos aplausos del público -seis- que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Ante los centenares de mujeres que llenaban el auditorio del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Zapatero ha proclamado su orgullo por la creación de un Ministerio de Igualdad, y su acierto por haber puesto al frente del mismo a Bibiana Aído.

El presidente del Gobierno ha recordado que fue criticado por esa decisión como también lo ha sido por haberse declarado feminista en numerosas ocasiones. Hoy lo ha vuelto a hacer: "Que sepáis que me siento feminista", una declaración de principios que ha sido seguida por un entusiasta "guapo" desde el auditorio.

Ha mostrado su satisfacción por haber presidido el primer gobierno paritario de la democracia, porque su Gabinete cuente hoy con más mujeres que hombres y por haber nombrado a la primera vicepresidenta de la historia de España.

María Teresa Fernández de la Vega no estaba hoy entre los asistentes, porque está en Liberia "trabajando por las mujeres de África" -como ha explicado Aído-, pero ha sido recordada por el presidente y la ministra de Igualdad, que han tenido otra referencia común en sus discursos: la futura Ley del Aborto.

La ministra de Igualdad no ha defraudado. Vestida en gris y rosa, reivindicando el tono esencialmente femenino que los organizadores han extendido por todo el escenario, Aído ha arrancado el fervor del público con su discurso, que ha sido seguido por largos minutos de aplausos.

La ministra más joven de la democracia -32 años- y apuesta personal de Zapatero, ha defendido hoy a las abuelas, las madres, las hijas, las inmigrantes, las cuidadoras, las mujeres con discapacidad, las rurales, las heterosexuales y las lesbianas, pero también ha recordado a los hombres "que han decidido acompañarlas".

Ha precedido al presidente del Gobierno que, un año más, ha sabido sintonizar con un auditorio integrado en su mayor parte por representantes de asociaciones de mujeres.

Con algunas de ellas se ha detenido al final para hablar durante más de un cuarto de hora, no sólo en el interior del auditorio, sino en la calle, donde se le ha acercado otra mujer, Concha, para recordar al presidente del Gobierno el sufrimiento de otras víctimas, las de la Guerra Civil.

La abuela de Concha murió en 1939 por ser socialista. Hoy, su nieta, que reivindica sus restos y su memoria, se lo ha recordado al presidente.

Fuente: http://www.adn.es